Las piedras del cielo,
Pablo Neruda
En 1924, con Veinte poemas de amor y una canción desesperada aparece una voz nueva en la poesía chilena que cautiva a lectores de todo el mundo. Casi cincuenta años después, en 1970, publica Neruda Las Piedras del cielo, poco antes de ser galardonado con el Premio Nobel de Literatura.
En la poesía de Neruda hay siempre olas, anémonas, mascarones, playas… Y, en su palabra, el lector navega -y naufraga-. Porque aunque Neruda mire al cielo en busca de piedras, tiene los ojos llenos de mar. Aquél de su Isla Negra en Valparaíso y de tantos otros de sus viajes: del Índico al Tirreno; exiliado en Nápoles o cónsul en Rangún. Esas piedras son para el poeta del mar la sal del cielo.